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Capítulo 10: El misterio de los desaparecidos

  El misterio de los desaparecidos.

  Han pasado varios días desde que empezaron las clases en la nueva escuela, todos los estudiantes han logrado adaptarse muy bien a la institución, Daru se encontraba en la puerta de su casa esperando a Sara que venía caminando, al cruzar ambas miradas sonrieron y se dirigieron juntos a la escuela.

  Al llegar se encontraron nuevamente a Seike y Jenny como todas las ma?anas desde que comenzaron a andar juntos, los esperaban en la entrada mientras discutían probablemente por cualquier tontería.

  —Acaso no cree que esos dos se ven adorables juntos? —soltó una risa Sara.

  —últimamente andan mucho tiempo juntos —dijo Daru—, no creí que se fuera a llevar tan bien.

  Los dos se acercaron y saludaron a los chicos que terminaron con su pelea para dirigir su mirada a ellos y saludarlos.

  —Hasta que por fin llegan —comentó Jenny—. ?Qué estaban haciendo que tardaron tanto, eh? -esbozó una sonrisa pícara que hizo que los chicos se ruborizaran.

  —Bueno los dejo con sus cosas, me voy —mencionó Seike mientras se daba vuelta.

  —A ?dónde vas? —preguntó Jenny alzando una ceja.

  —Hoy los chicos decidieron hacer una competencia —se viró y entusiasmando—. Dicen que alguien resolvió el misterio de los estudiantes que abandonaron la escuela y convocó a una competencia donde tendremos que atrapar al culpable y hacerlo pagar.

  —Pero el director dijo que sólo se trataba de estudiantes que se fueron —inquirió Daru.

  —Vamos, todos sabemos que eso sólo fue para tranquilizarnos —explicó Seike—, los estudiantes no se fueron, desaparecieron y esta tarde vamos a castigar al causante de eso —estrelló sus pu?os.

  —Eso suena divertido, yo quiero ir —dijo Jenny alzando la mano—. ?Qué dice Sara?

  —No lo sé —mencionó Sara—, parece peligroso.

  —Por eso no hay problema —Jenny le dio una palmada en la espalda a Sara—, Daru y Seike vienen con nosotros, ellos nos protegerán. ?No es cierto?

  —Yo no había aceptado ir —comentó Daru y recibió una mirada amenazante de Jenny—. Vale, vale iremos todos —alzo sus manos rindiéndose.

  -?Genial! —Jenny saltó de alegría.

  —E-está bien —mencionó Sara sonrojada—, si Daru va entonces está bien.

  —Diablos mira que son molestos —protestó Seike—. Cuando terminen las clases de la tarde los veo en el patio, los llevarán al lugar del evento.

  Después de eso todos se dirigieron a sus salones para comenzar las clases, al terminar las de la tarde justo como acordaron Sara y Daru se dirigieron al patio donde ya estaban Seike y Jenny esperándolos.

  —Que son, vamos que se nos adelantan los demás —mencionó Seike para empezar a caminar seguido por los chicos.

  —Perdón es que tuvimos problemas con uno de los profesores —dijo Sara apenada—, el tonto de Daru no estaba de acuerdo con el examen sorpresa —lo miró de reojo.

  —No es justo, esas cosas yo no las he recibido —se defendió Daru—, era imposible que lo aprobara.

  —Tonto —rió Seike.

  —?Tú de qué te ríes? —lo miró Jenny alzando una ceja—. Recuerdo que suspendiste porque no sabías hacer un ejercicio de primaria.

  —Ya te dije que no soy muy inteligente —dijo Seike por lo bajo mientras los otros reían a carcajadas.

  Las risas pararon al darse cuenta del lugar en que se encontraban, era un viejo edificio lleno de polvo y con las paredes repletas de musgo.

  —?Qué es este lugar? —dijo Jenny tragando saliva—. Es espeluznante.

  —Pues se supone que aquí es donde está el responsable de las desapariciones —respondió Seike mirando el lugar.

  —Es posible que te hayan enga?ado —mencionó Daru—, tal vez esto fue solo una broma.

  —?Oye! —protestó Seike—. No soy tan tonto como para dejarme enga?ar así, estoy seguro que ahí dentro se esconde el culpable.

  —él tiene razón —salió de entre las sombras de los arbustos cerca de allí el chico que hablaba con Alex, traía su uniforme con su abrigo con gorro y su semblante vacío se podía notar—. Ya los demás se adelantaron, estaba esperando a un amigo, pero parece que no podrá venir. ?Les importa si entro con ustedes?

  —Oh tú eres el chico que fue transferido de nuestra escuela junto con Alex —lo se?aló Seike—, así que también viniste a este evento, no pensé que te gustaran estas cosas.

  —Me llamo Yu —dijo caminando hacia la entrada del edificio—. ?Vienen o qué?

  Los demás se miraron como para decidir si era buena idea entrar con él, pero al final lo siguieron. Justo dentro del edificio había un pasillo largo con una escalera que daba a una segunda planta, había habitaciones a los lados y las paredes eran azules, Daru husmeó un poco en una de las habitaciones y vio una litera de dos camas junto a una mesita de noche.

  —?Qué lugar es este? —preguntó este.

  —Nunca había venido a esta parte de la escuela —mencionó Jenny.

  —Es un albergue —respondió Yu, todos lo miraron con sorpresa y se dispuso a explicar—. Se supone que antes esta escuela era para estudiantes becados, es decir que se quedaban a dormir la semana entera aquí en estos cuartos, arriba debería haber más junto con un ba?o, una cocina y un comedor, pero como pueden ver esto no se usa hace a?os.

  —Pareces saber mucho —comentó Daru—. ?Sabes por qué creen que el culpable de las desapariciones está aquí?

  —Si —Yu se detuvo a lo que los demás también, se viró y con su semblante inexpresivo contó—, yo mismo descubrí al culpable, junto con la forma en que los hizo desaparecer, se trata de un chico con el espíritu de una criatura antigua.

  —?Qué criatura? —preguntó Sara.

  —Medusa —respondió Yu.

  —Espera —habló Seike—. ?Me estás diciendo que todo esto lo causo un chico con el espíritu de una medusa, el animalito ese raro del mar?

  —?Acaso eres idiota? —dijo Yu sin cambiar su cara—. Hasta un gusano habría entendido lo que dije, "criatura antigua" lávate las orejas, asqueroso.

  Todos se quedaron en silencio sorprendidos por el cambio de actitud de Yu.

  —O-Oye no era necesario decirlo así —se impresionó Seike— ya entendí, es una criatura antigua sólo que no se cual.

  —Qué raro ―Jenny arrugó su entrecejo al ver la respuesta de Seike—, tú nunca actúas así tan dócil.

  —Ven acá —la cogió del brazo y la alejó de la multitud para decirle en voz baja al oído—, tal vez tú y Sara no lo sintieron, puede que Daru sí, pero al decir esas palabras este chico soltó un aura tenebrosa. Es un tío peligroso y posiblemente muy fuerte.

  Jenny miró a Yu, pero no sentía el aura que Seike mencionaba, solo veía aquel semblante inexpresivo que le llamaba la atención pues desde que entraron no mostró ningún tipo de emoción diferente a la seria que traía.

  —?Van a seguir secretando o nos vamos? —habló Yu para darse la vuelta y seguir caminando, los demás lo siguieron en silencio.

  —No me agrada mucho este tipo —mencionó el dragón en la mente de Daru—, parece fuerte, ten cuidado, muchacho.

  Daru asintió para volver al oscuro pasillo por el que caminaban.

  (...)

  Unas horas después el grupo de chicos ya había recorrido todas las habitaciones de la primera planta y ya estaban por la mitad de la segunda, se notaban cansados y claramente aburridos.

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  —?Estás seguro de que está aquí? —mencionó Seike—. Dijiste que habían entrado más personas, pero no hemos visto a nadie, esto es aburrido.

  Daru dio un paso y sintió el suelo quebrándose.

  ―Oh mierda —reaccionó rápido para advertirles a todos—. ?Cuidado, el piso se cae!

  Todos miraron asustados y el piso comenzó a desplomarse. Rápidamente Jenny transformó sus manos en alas y sus piernas en garras para sujetar a Seike, Sara y Yu comenzaron a caer a lo que Daru se tiró para salvarla, pero fue agarrado por la cola de Seike evitando que cayera.

  —?Suéltame tengo que ir a por ella! —gritó intentando soltarse.

  —Espera no sabemos cuan profund... —no terminó de hablar, fue interrumpido por la sombra de alguien que saltaba dándole una patada voladora a Jenny haciendo que fuera lanzada varios metros llevando consigo a Seike y Daru, al chocar contra el suelo éste se rompió también haciendo que cayeran, Jenny intentó alzar el vuelo pero la persona volvió y saltó encima de ella apoyando sus pies en su barriga, haciendo que chocara contra el suelo de la primera planta y rompiendo éste también, cayendo a un hueco oscuro que se asemejaba a una caverna.

  En el suelo los tres chicos empiezan a despertarse, Daru se levanta primero sobando su cabeza, luego Seike que ayuda por último a Jenny quien se agarra la barriga por el dolor de la patada.

  —?Qué fue eso? —dijo Jenny en voz baja—, esa patada me dejó sin aliento, duele mucho.

  —No pude ver quién era —Seike miró a los lados tratando de divisar al atacante y pudo verlo salir corriendo por un túnel oscuro—. ?Está escapando!

  —?A dónde vas? —justo antes de que pudiera salir corriendo Jenny lo agarra de la oreja—. ?No pensarán en dejar a una chica sola en este lugar verdad?

  —Lo que sea que haya aquí tendrá miedo en cuanto te vea —mencionó Seike soltándose y corriendo detrás de aquella persona pasando por el lado de Daru—. ?Vienes?

  — ?Cómo que asustarse? —protestó Jenny—. ?Me estás diciendo fea? Que insensible.

  —Idiota —Seike se detuvo un momento, pero sin mirarla—, lo dije porque eres muy fuerte y valiente y sé que te puedes cuidar sola —hizo una pausa y dijo una última cosa para seguir corriendo—, no eres fea.

  Jenny abrió la boca y se sonrojó un poco, Daru la vio sorprendida porque ella no parecía de las que se apenaran así, después volvió en sí y comenzó a transportarse siguiendo a Seike, que de casualidad iban en dirección a donde se supone que podrían haber caído Sara y Yu.

  (...)

  Sara y Yu habían caído directos a la primera planta, pero esta estaba intacta así que se encontraban un piso más arriba que el resto, la chica estaba un poco golpeada en el suelo, inconsciente, pero ya Yu se había recuperado y se acercó a su cuerpo.

  —Oye, despierta —le dio unas palmadas en la cara a Sara para que reaccionara a lo que esta despertó un poco atontada todavía y se sentó en el suelo sosteniendo su cabeza—. Eres bastante resistente, los otros parece que también tienen problemas, es posible que se hayan encontrado con el culpable que buscábamos, podemos intentar encontrarlos o salir y esperarlos fuera, tú decides —le entregó las lentes que había recogido del suelo.

  ―Gracias —los tomaron y se los puso—, obviamente tenemos que encontrar, no podemos irnos sin ellos —Intentó ponerse de pie, pero su pierna estaba herida—. Creo que así no puedo caminar.

  —Eso es un problema, así no podemos ir a buscarlos —se puso de pie y se sacudió el polvo de la ropa, su capucha se había quitado por la caída así que se podía observar su despeinado pelo—. No queda remedio, hay que esperar aquí.

  —Siento ser una carga —bajó la mirada.

  —No intentos buscar compasión o lástima en mí —insinuó.

  —No es... Lo que planeaba... Creo que eres un poco insensible —le dijo la chica arrugando las cejas.

  —Lo que soy es demasiado sincero, la mayoría de la gente no lo aguanta —le terminó de decir cambiando su mirada al frente.

  —Aunque diga esas cosas se quedó aquí para cuidarte, no parece tan mala persona como decía Seike —hablo el espíritu del gato dentro de Sara, esta sonriendo.

  Ambos se quedaron en silencio, Sara se hizo una bolita abrazando sus piernas en el suelo y el chico miraba hacia arriba.

  (...)

  Daru y Seike ya habían recorrido un largo tramo y todavía no encontraban nada así que se detuvieron a recuperar el aliento.

  —No puede ser —dijo Daru apoyado en sus rodillas respirando agitado—, no nos alejamos tanto, ya deberíamos haber encontrado a Sara y Yu.

  —Tal vez ellos sólo cayeron un piso, nosotros caímos dos —mencionó Seike agitado también.

  —Tienes razón —indicó—, aun así, me preocupa que esté con Yu, él no me inspira confianza todavía.

  —Este sitio es un asco —protestó—, ?Dónde se habrá metido ese chico?

  —Parecía bastante rápido, tal vez nos lleve mucha venta... —fue interrumpido por una gota de saliva que cayó en su hombro haciendo que dirigiera su vista hacia arriba para encontrarse enganchado en el techo al tipo que los había atacado—. ?Pero qué?

  El chico parecía mayor que ellos, tenía el pelo verde y un peinado punk. Llevaba puesto un pantalón negro con una playera y una chaqueta sin mangas del mismo color, traía aretes en ambas orejas, un piercing en la lengua y nariz junto con un collar de pinchos y una cadena de oro enganchada en la cintura. Tenía la lengua afuera babeando esta, más larga de lo normal, y estaba pegado al techo por sus pies y manos.

  En cuanto notó la mirada de Daru soltó una risa loca y cayendo al frente de él, de su espalda salió una cola de color verde claro. Dando giro sobre su propio eje tomando por sorpresa al chico, le atinó un coletazo en la cara que hizo que este se estrellara con la pared, Seike al verlo enseguida convirtió sus brazos hasta los hombros en escamas de serpiente moradas y corrió hacia él lanzándole un pu?etazo que el otro esquivó volviendo a girar, pero esta vez sujetó el uniforme de Seike y ejerciendo fuerza lo alzo en peso por encima de él para aventarlo contra el suelo. Seike transformó el resto de su cuerpo en escalas para minimizar el da?o.

  En el suelo sostuvo el brazo del atacante antes de que este soltara su camisa y lo apretó con mucha fuerza provocando que se rompiera para luego halarlo hacia el piso haciendo que se arrodillara. Con la otra mano sostuvo su cabeza desde atrás y lo incrustó con fuerza en el piso justo al lado de él para luego ponerse de pie apoyado en su cabeza.

  —Este tipo no puede ser el culpable que buscábamos —mencionó Seike—, es demasiado débil, no puede ser una criatura antigua.

  —Tienes razón —dijo Daru acercándose—, además según recuerdo Medusa no tenía una cola como esa de... ?Lagartija?

  —Diste en el blanco —habló el chico que yacía en el suelo levantándose lentamente, acomodó su brazo destrozado haciendo que éste se curara un poco al igual que los da?os en su cara―. Mi regeneración es increíble ―silbó―. Ustedes, ?qué creen que hacen en mi territorio?

  —?Tu territorio? —preguntó Daru.

  — ?Acaso vienen por la droga? —siguió hablando el chico—. No dejaré que se lleven mi mercancía, consíganse la suya propia, ladrones.

  —Este tipo es un camello —Daru miró a Seike.

  —él dijo que era una lagartija y los camellos no tienen la cola así —mencionó Seike.

  —Serás idiota —Daru lo miró mal—, me refiero a que es un traficante de drogas, no es el tipo que estamos buscando.

  Enojado por ver que lo ignoraban el chico saltó en zigzag entre las paredes se enganchó del techo, luego saltó encima de Daru para golpearlo, pero este se transportó haciendo que chocara contra el suelo, Daru apareció detrás de él y agarrándolo de la cola lo lanzó contra la pared lo que le hizo escupir sangre.

  —Oye Seike —Daru sonriendo sádicamente—. ?No te da curiosidad ver cuánto puede regenerarse?

  —Seeee —respondió Seike mostrando la misma sonrisa.

  —Q-qué carajos son ustedes? —preguntó asustado el chico.

  —Tu peor pesadilla —respondió Daru—, perdón siempre quise decir eso.

  El chico chasqueó la lengua e intentó huir comenzando a escalar por las paredes y saltando a toda velocidad, Daru lo persiguió transportándose hasta pisarle la cola contra el suelo haciendo que frenara de golpe, este se giró enojado por el dolor y lanzó un par de zarpazos con sus garras pero Daru los esquivó son problemas, luego desapareció, Seike apareció detrás sorprendiéndolo atinándole un potente golpe en el rostro estampándolo contra una pared.

  Ambos caminaron en dirección al chico, pero se detuvieron al ver una mano que atravesaba la pared justo al lado de la cara del chico, la mano sujetó su cara y en unos segundos le prendió fuego, propagándose por todo su cuerpo. El chico comenzó a gritar de dolor ya intentar zafarse, pero el agarre de la mano era muy fuerte y no le dio tiempo a regenerarse tampoco hasta que se detuvo y quedó todo chamuscado.

  La mano soltó la cara del chico y volvió a desaparecer por donde había salido, los otros dos pasmados por lo ocurrido enseguida volvieron en sí y de un solo golpe Seike rompió parte de la pared para cruzar, pero cuando lo hizo no había nadie, Se miraron los dos confundidos con cara de: ?qué carajos fue eso? Hasta que sonó el teléfono de Seike y cuando lo miró tenía un mensaje de Jenny.

  —Dice Jenny que ya encontró a Sara ya Yu, que deberíamos salir —le dijo a Daru que todavía estaba confundido y guardó su teléfono nuevamente.

  Con esto los dos chicos se dispusieron a caminar hacia la salida dejando el cuerpo chamuscado. Una vez se alejaron alguien más apareció sacudiendo sus manos.

  —Eso estuvo cerca, no me gustan estos planos complicados que se te ocurren, espero poder regresar pronto, tengo un evento limitado que completar —Hablaba el chico misterioso mientras sacaba su teléfono y se ponía a jugar en él.

  (...)

  Afuera estaba Jenny esperando a los dos chicos que cruzaban la puerta.

  — ?Dónde está Sara? —preguntó Daru mirando sin verla, ni a ella, ni a Yu—. Dijiste que habían salido.

  —Si —sacó su celular y le mostró un mensaje de Sara—, me dijo que se da?ó el pie con la caída y que Yu la llevó hasta su casa para que la atendieran lo más rápido posible, dijo que estaba bien que no nos preocupamos y que se disculpaba por no esperarnos —volvió a guardar el celular—. ?Cogieron al criminal?

  —Oh, ya veo —suspiró Daru—. Me alegra que esté bien. Pues capturamos al que nos atacó, pero sólo era un traficante de drogas, al final el culpable de las desapariciones no estaba ahí.

  Seike y Daru se miraron pensando que tal vez era mejor no mencionar el incidente con la mano y así terminada la noche los tres se separaron despidiéndose para verse al otro día en la escuela.

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